domingo, 10 de febrero de 2013

Cap. 11: Pelea en el patio


Cada vez el equipo va peor, me da una rabia tremenda, yo no puedo vivir así, le gusta que me enfade y está disfrutando conmigo así, Alba me da consejos, pero aunque me cuesta hacerlos, esto merece algo.

 Hoy en clase Paula está pasando el rato con sus amigas, yo estoy aquí pensando en las palabras que me da Alba. Iván también está dándome consejos cada vez que me pregunta sobre el equipo de baloncesto yo se lo digo y según ellos debo dedicarle unas palabras, no me gusta pegar, insultar, chillar, ni nada de eso, pero cuando hay que decirle algo a alguien por otra persona, lo debes hacer y no se puede guardar dentro.

Estoy en el patio, Paula se ha juntado con sus amigas y Iván me dice que se lo diga ya. Estoy espirando e inspirando rápido a punto de reventar. Las oigo desde aquí con mi buen oído está soltando frases como “ay si, a mí Rubén me quiere mucho, a Carmen no la quiere para nada”. De pronto voy corriendo hacia ella con un gran enfado.

― ¡Ya está bien! ― Le digo yo, dándole en el hombro.
― Eh ― dicen sus amigas ― a Paula no se le toca ¿Entendido?
― No te tengo miedo ― le digo yo ― me da igual lo que digas ― Paula se ríe.
― Y a mí también ― dice ― si a ti Rubén ni siquiera te quiere.
― ¿Tienes algo que lo demuestre? ― Le pregunto.
― Eso que te lo diga él ― me dice ― él lo sabe mejor que nadie, y dice que soy yo su favorita.
― ¡Ooooohh! ― gritan sus amigas ― menudo palizón ― dice una de ellas.
― A mí me da igual lo que me digas ― le digo yo.
― Y a mí también ― dice ella ― eres tú la que debería ver la realidad y no la ve.
― La realidad es esta ― le digo yo ― no me interesa que me quiera a mí, solo digo que esto está hiendo demasiado lejos.
― Yo a ti no te he hecho nada ― dice ― ha sido todo por él, porque le quiero, y él a mí también.
― Esto no es quién quiere a quién ― le digo ― estás ofendiendo a los demás con tal de salirte con la tuya.
― No ― dice ella ― solo que yo en realidad le quiero a él.
― Venga ya ― digo yo ― si solo vienes porque él te vea.
― Quiere verme ― dice ella
― Mentiras ― le digo ― a mí me dice que quiere vernos volver a ganar, pero que me apoyará igualmente.
― ¿Veros ganar? ― Pregunta ella con sarcasmo ― si ya perdíais antes.
― Por tu culpa ― le digo yo.
― ¿Mi culpa? ― Pregunta.
― Si ― le digo yo ― no dejabas de ponernos de los nervios a mí y al resto.
― Si la culpa fuera mía no me habrían querido fichar ― dice ella
― Porque nuestra presidenta no conoce tus intenciones ― le digo yo ― solo se fía de tus palabras y de lo que dices de que te gusta el baloncesto, en otras palabras: Mentiras.
― ¡Diooooooss! ― Dicen sus amigas mirando. Poco a poco viene más gente al vernos chillar.
― Todo lo que he dicho es verdad ― dice ella.
― Mentiras ― digo yo.
― Mentirosa tú ― dice ella ― que solo hechas las culpas a los demás sin motivo.
― Tengo un motivo ― le digo ― y es que tú eres la que ha traído problemas al equipo y a Rubén conmigo.
― ¡Que no te quiere tía! ― Dice ella ― ¡Entérate!
― A ti menos ― le digo yo.
― A mí mucho más que a ti ― dice ella.

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